Ahora esas huellas que dejaba en tus labios son dueñas de servilletas y bordes de tazas de café a media tarde.
Dicen que tras cada beso queda impregnado nuestro ADN durante algunos segundos en las otras bocas. A mí me dejaste tu esencia permanentemente. Y echarte de menos no entraba en mis planes...
Prométeme que en otra vida haremos todo lo que en ésta nos faltó hacer juntos.
Hasta nuestro próximo beso...
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